Artículo por Jaime Pérez Morales
Quiero compartir con ustedes mis impresiones para no llamarlo artículo, sobre situaciones que afectan nuestro entorno en muchas partes de la sociedad.
Este tipo de impresiones tienen que ver con las drogas y la violencia las cuales van tomadas de la mano, esta problemática no debemos ignorarla ya que es algo que la percibimos, vivimos y sentimos muchos a diario, circunda en cualquier rincón de la ciudad no importando la posición social.
La Violencia:
Lastimosamente este mal con el cual hemos aprendido a convivir, en algunos casos se engendra en el hogar, ya que los primeros actos y palabras violentas provienen del núcleo familiar.
Cuando se va creciendo en un hogar donde se vive la violencia intrafamiliar nacen sentimientos de desquite con las personas a nuestro alrededor ya que este tipo maltrato genera rencores y deseos de venganza para sacar todas esas frustraciones que se vivieron en la infancia.
Todo este panorama lúgubre conlleva al consumo de drogas, toma de armas y deseo de poder material que para alcanzarlo se tiene que delinquir de alguna forma como por ejemplo: expendiendo drogas, sin embargo lo que se logra con esto es causar daño a nuestro entorno social afectando nuestros barrios, comunas y familias.
La Droga:
A nivel personal pienso que la droga es la principal causante de la destrucción y descomposición social y familiar.
Siendo consumidores empezamos a crearnos un mundo fantasioso lo cual conlleva a creernos que tenemos el poder para ejecutar cualquier cosa.
La entrada a este mundo lo iniciamos con un consumo ocasional el cual poco a poco se va convirtiendo en un habito frecuente hasta llegar a la total dependencia, es entonces cuando nos metemos en un gran problema generándose un callejón que al parecer se creé que no se tiene salida, nuestros amigos y seres queridos nos dan la espalda, es un momento de mucha oscuridad y ofuscación mental donde se comienza a perder el valor por la vida prefiriendo mejor estar muertos.
Este callejón sin salida se convierte en una luz al final del camino cuando nos damos cuenta que Dios es el único que nos da la fuerza para cambiar, después de sufrir tanto desprecio y rechazo.
Cuando nadie da un peso por nosotros él nos brinda las energías para volver a creer, valorar la vida y recuperar los sueños perdidos.





jaime te felicito púes es una cruda realidad lo que se vive en ese mundo, que DIOS siga guiando tus pasos y tus sueños se hagan realidad..siempre estamos confiados en un ser supremo que suple nuestras necesidades y nos hace ver la vida de una forma hermosa.
Jaime me alegra que te hayas animado a escribir sobre este tema que muchas se evade por lo incomodo que resulta hablar públicamente de el. En este espacio encontrarás mucha gente interesada en leer tus textos y conversar, de seguro el escribir y plasmar tus sentimientos se convertirá en un ejercicio para sanar el alma.
Muy buen trabajo y muy buena fotografía. Mensajes tan impactantes como el de este post contribuyen a visibilizar sectores de la sociedad ignorados… Felicitaciones
¡Qué gran mensaje Jaime!
Personas como ustedes, son capaces de transformar esquemas, con pequeños granitos de arena que se vuelven vitales en la construcción de nuestra sociedad.
Te felicito de corazón y sigue así, que tu vida y tu determinación sean ejemplos de vida.
Un abrazo gigante.
Es la dura realidad que se vive en muchos hogares; muy bien descrita y con una buena y agradable redacción. Admirable quien tiene la fuerza de voluntad para salir de la horrible situación y desear cambiar, aprovechando las oportunidades como la brindada por la Bibliioteca EPM. Felicitaciones por la fortaleza de espíritu y para Jaime, mi admiración por su capacidad para escribir.
Qué importancia nos dejan tus letras para valorar y promover esa armonía familiar que falta en tantos hogares. Encantada de leerte Jaime.
Recibe un abrazo y besos!